Category Archives: Eurasia

En cuanto a democracia casi mejor que no me ayudes…

Como los remedios más fuertes, la promoción de la democracia a cualquier precio que lleva a cabo la actual administración norteamericana conlleva también a veces, efectos secundarios indeseados… quizás deberían detallarse en el prospecto!

Fragmento de un artículo de opinión más amplio, aparecido en International Herald Tribune

U.S. promotes free elections, only to see allies lose
By Hassan M. Fattah Published: August 9, 2007

DUBAI: Political spin masters in Lebanon have been trying in recent days to explain the results of a pivotal special election last Sunday, which saw a relative unknown from the opposition narrowly beat a former president, Amin Gemayel.

There has been talk of the Christian vote and the Armenian vote, of history and betrayal. One explanation, however, that all agree on proved crucial in this race: Gemayel’s support by the Bush administration, and the implied agendas behind such support, seem to have helped doom him.

“It’s the kiss of death,” said Turki al- Rasheed, a Saudi reformer who watched Sunday’s elections closely. “The minute you are counted on or backed by the Americans, kiss it goodbye, you will never win.”

The paradox of American policy in the Middle East – promoting democracy on the assumption it will bring countries closer to the West – is that almost everywhere there are free elections, the American-backed side tends to lose.

In part, regional analysts say, candidates are tainted by the baggage of American foreign policy – from support for Israel to the violence in Iraq.

Informe OPEX Eurasia

Estos días de puente he podido leer el interesante informe del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas sobre Eurasia, realizado por Nicolás de Pedro y Juan de Luis.

Me parece un informe destacable por su actualidad y pragmatisom y especialmente por el ultimo apartado en el que se contemplan actuaciones específicas para la política exterior española hacia la región. El informe destaca la ausencia de la misma y apuesta por incrementar y coordinar los marcos de la UE y la OSCE para aumentar la presencia española en la región.

Una política exterior y de cooperación específica hacia Asia Central no es un impo-
sible. Sin embargo, no existe por ahora una política exterior española de conjunto
que responda sistemáticamente a los retos, desafíos y oportunidades que plantea esta
región. Nuestra presencia es prácticamente inexistente en el “gran juego”, con ex-
cepción quizá de Astaná, donde tampoco jugamos un papel destacado.
Nuestra “ausencia” no refleja tampoco el creciente peso específico que ha ido ad-
quiriendo nuestro país. Nuestro potencial económico demanda el acceso a los mer-
cados exteriores y a los recursos energéticos de esta región.
Hay oportunidades para una acción exterior española en Asia Central.
Dos coyunturas excepcionales proporcionan una oportunidad única e irrepetible
de generar a bajo coste una acción exterior española visible en Asia Central.
Estas son:
• Por un lado, la Presidencia de la OSCE, cuyo ámbito de competencias cubre a
los países en cuestión y que España ostenta desde el 1 de enero de 2007 por todo
un año, lo que proporciona suficiente horizonte temporal como para afianzar
políticas.

impulsar una estrategia europea para Asia Central:
– sustituyendo los enfoques nacionales tradicionales de las principales po-
tencias europeas por una posición común de la UE;
– ampliando la política de vecindad del Cáucaso a Asia Central;
– promoviendo acciones de PESD en la región fuera del marco de la OTAN.
Se trata cuando menos de promocionar la estabilidad y la seguridad en esta zona.
Alguno de estos países posee regímenes muy frágiles y vulnerables tanto a nivel
exterior como interior, debido principalmente a sus acusadas desigualdades. Hay
que diseñar acciones para la promoción del Estado de derecho y la lucha contra la
autocracia, así como contra la violación de los derechos humanos, el radicalismo
religioso, la desigualdad, la pobreza y la corrupción.
Los objetivos de política exterior y de cooperación española en Eurasia coin-
ciden en sus grandes líneas con esta definición de los intereses estratégicos de
la UE.

“Para ser global, España necesita pensar el mundo a través de Eurasia”

Luis Martínez Montes es miembro de la carrera diplomática que actualmente ejerce de Consejero de la Misión Permanente de España en la OSCE, organización presidida este año 2007 por España, reflexionó sobre el papel de Eurasia, en una entrevista concedida a la Fundación CIDOB. Martínez Montes, que combina su labor como diplomático con la elaboración de ensayos en los que reflexiona sobre temas candentes de la realidad internacional, es autor de ‘España, Eurasia y el nuevo teatro del mundo’, un Documento CIDOB de reciente publicación desde el que propone elaborar un plan en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación para dar respuesta a una nueva realidad emergente: Eurasia.


Acercándonos a la política exterior española, ¿cuál sería el propósito de establecer un Plan Eurasia? ¿Cómo podría entroncarse ese Plan con otros ya existentes y con el resto de la política exterior española?

Por razones históricas España ha seguido una política exterior centrada en tres “ejes”, Europa, Iberoamérica y el Mediterráneo / Oriente Medio. No discuto que éstas sean áreas prioritarias para nuestro país. Pero pensar y actuar como si se tratara de ámbitos autónomos desconectados del contexto global no es realista. Retornando al ejemplo de Eurasia, la reafirmación de las potencias tradicionales y el activismo de las emergentes en regiones cada vez más alejadas de su inmediata vecindad está alterando decisivamente los equilibrios en cada una de nuestras áreas privilegiadas de acción. Pensemos en los crecientes intereses de la India en empresas europeas; de Rusia en Argelia o de China en Marruecos, por no hablar de las inversiones de este último país en Iberoamérica o en el África Subsahariana. Hemos de ser conscientes de que para un país que ha alcanzado la magnitud de España ya no es sostenible concebir y ejecutar una política exterior propia de una “potencia regional media”. En el mundo de hoy sólo tendrán capacidad de acción y decisión autónomas los actores que piensen y actúen en términos globales y sean capaces de explorar y aprovechar las múltiples redes que conectan ámbitos geográficos y temáticos antes separados. La era de los compartimentos estancos y las áreas de influencia está dejando paso a la de los vasos comunicantes, de las redes. De ahí que, para tener una presencia global, España necesite pensar el mundo a través de Eurasia. Ya disponemos de una trayectoria definida, que conviene adaptar constantemente a las nuevas realidades, en ámbitos como la UE, Iberoamérica y el Mediterráneo. También nos hemos dotado recientemente de planes geográficos específicos como el Plan Asia o el Plan África. El principal valor añadido de un Plan Eurasia estribaría precisamente en poner de relieve el papel central del macrocontinente en la creciente interconexión entre realidades en apariencia distantes y dispares. Por ejemplo, quienes estén centrados en seguir los acontecimientos en Venezuela, en Marruecos o en Sudán tendrían así acceso en tiempo real acerca de cómo decisiones adoptadas en Pekín, Moscú, Astana o Bruselas afectan instantáneamente a sus respectivos ámbitos de interés. Por otra parte, un Plan Eurasia debería prestar una especial atención a Eurasia interior, es decir, a los actores y dinámicas que se entrecruzan en el espacio post-soviético, sobre todo en el Cáucaso y Asia Central. Se trata de zonas a las que hasta ahora no habíamos prestado toda la atención que se merecen, a diferencia de nuestros vecinos más activos,que sí disponen de una visión global. En suma un Plan Eurasia, sumado a los existentes e incardinado en una Estrategia de Política Exterior, habría de contribuir a ese salto de calidad que permitiría a España pasar de potencia (tri) regional a potencia media global con capacidades de gran potencia en ámbitos regionales seleccionados de acuerdo con nuestros intereses. Es un reto que como sociedad creo que nos podemos plantear de forma realista en el transcurso de esta generación. Nos va el futuro, y casi me atrevería a decir el presente, en ello.

Y algunas reflexiones sobre sus futuras líneas de investigación….

… Mis futuros proyectos van un poco en esa línea. Por ejemplo, acabo de terminar otro ensayo para CIDOB sobre las implicaciones del ascenso de China sobre la hegemonía estadounidense. El siguiente paso sería completar una visión panorámica del nuevo teatro del mundo prestando atención a dinámicas particulares pero de alcance mundial. Centrándonos en Eurasia, me interesan las relaciones entre China y Japón; la función de Asia Central como encrucijada histórica y las relaciones triangulares entre Rusia, China y la UE. Soy consciente de que son proyectos amplios que sobrepasan mis capacidades y requieren de una contribución colectiva como la que pueden aportar fundaciones como CIDOB, Casa Asia, las universidades y las excelentes escuelas de negocios con que cuenta nuestro país.

Enlace a la entrevista en la web de la Fundación CIDOB

Countries have agreed to create a 7,500 km ring road around the Black Sea.


Thursday, 19 April 2007
Economic cooperation is the main objective, but the road could bring much needed tourists – and their money – to new areas of Eurasia.

The foreign ministers of Turkey, Russia, Ukraine, Greece, Albania, Bulgaria, Romania, Georgia, Azerbaijan, Armenia, Moldova and Serbia all agreed to the project at a conference of the Black Sea Economic Cooperation (BSEC) organisation.

Existing roads will be upgraded and linked up under the project Caravan Route.

“…From Beijing to Brussels”

12 trucks, one from each country, were sent to test the current state of roads and make recommendations.’

Road construction and rehabilitation is vital to build ties among the EU, Black Sea and Asian countries,’ a BSEC statement read.’The road is of extreme importance. It would facilitate economic cooperation and conflict resolution,’ BSEC secretary general Leonidas Chrysanthopoulos added.

The route would travel through some hot spots including areas like Armenia, Turkey, and Georgia.

The cost of the project and date of completion were not set.

The BSEC represents a region with the second largest source of oil and natural gas and annual foreign trade of over €220bn.
This would a new step towards the buiding of the New Silk Road, agreed in Shanghai in 2004 and that could be really significant for the Centran Asian Countries:
“For landlocked countries, the highway portends a revival of the cross-continent access that the legendary Silk Route provided in the early part of the first millennium,” UNESCAP said in a press release.

Big nations like Japan, China, South Korea, Russia and India would also benefit from the better trade links, it added.”