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Nuevas dinámicas para la política exterior española

Publicado por Iberglobal

10 claves para la necesaria recuperación de la política exterior española

Existe un cierto consenso de que la política exterior española ha perdido seriamente impulso durante la legislatura que está a punto de terminar. La polarización en temas internos (terrorismo, autonomías), la falta de interés del presidente del gobierno, la ruptura de cualquier posibilidad de consenso debido a la política de crispación y oposición a todo del Partido Popular, son algunos de los factores que se han mencionado para explicar la pérdida de importancia de la política exterior (…)

(Leer artículo íntegro y recomendaciones concretas en la fuente original)

Enseñanza virtual del español… desde China

La Vanguardia

ChinesePod.com se lanza a enseñar castellano

La versión del podcast de idiomas para aprender español ya ha conseguido más de 7.000 usuarios registrados y un promedio de cien visitas diarias

Shanghai. (EFE).- La firma creadora de ChinesePod.com, uno de los podcast educativos más exitosos del mundo, ha decidido saltar de la enseñanza gratuita del mandarín por internet a hacer lo mismo con el castellano a través del portal SpanishPod.com.

Con estudios de grabación en una antigua fábrica en el corazón de Shanghai, SpanishPod ya ha conseguido más de siete mil usuarios registrados, y un promedio de más de cien visitas diarias, en sólo tres semanas desde su lanzamiento en la red, explicaron sus locutores.

“ChinesePod está reconocido por los usuarios como uno de los mejores ‘podcasts’ educativos del mundo (programas de audio descargables de internet a ordenadores o aparatos portátiles), y al igual que muchos imitadores, nosotros seguimos ese formato ahora en español”, dijo el pedagogo y locutor estadounidense J.P. Villanueva.

Desde su creación, en 2005, por el irlandés Ken Carroll, el canadiense Hank Horkoff y el británico Steve Williams, ChinesePod -con 100.000 suscriptores- ha colgado en internet 725 lecciones de chino que logran decenas de miles de descargas gratuitas diarias.

(…)

Los dos portales de la empresa Praxis Language permiten descargar a diario una nueva lección temática, de entre diez y quince minutos de duración, en la que se dan explicaciones en inglés y se escuchan diálogos didácticos, en chino o en español, de los que se comentan luego, de nuevo en inglés, aspectos como el vocabulario o la pronunciación.

(…)

“Somos pequeños pero efectivos”, resume Mata, “es la maravilla de la globalización: estamos haciendo un programa desde China para mercados en todas partes del mundo, gran parte de nuestros empleados (una treintena) son chinos, y hasta ellos están empezando a hablarnos en español”.

Recta final del "Año de España" en China

2007-8 es el año de España en China, es todavía un poco pronto para hacer balance de la iniciativa y el éxito de las actividades lideradas por el embajador en misión especial Pablo Bravo Lozano y la diplomácia española en general, especialmente si tenemos en cuenta que siguiendo el calendario chino el año 4704 (del Cerdo) no acabará hasta el 6 de febrero de 2007.
Sin embargo podemos realizar algunas primeras conclusiones. El “año de España en China” ha significado un importante aumento de las visitas de altos cargos de ambos países (inclu
idos los pandas), elemento muy positivo y que debería consolidarse. También ha visualizado, especialmente a través de las dos webs especializadas, la española y la de Xinhua, un gran número de eventos culturales realizados en China durante esta año, ha reforzado la presencia cultural de España en China (instituto Cervantes). Elementos ya establecidos en el El Plan Marco 2005-08.
Pero sin duda el gran elemento de éxito debería ser la dimensión económica (ver web del MOFCOM) y comercial (especialmente turismo, bancario, vino, constructoras y telecomunicaciones, que por algo son las empresas que han financiado el evento)

Otros temas que hemos visto en las recientes visitas han sido la demanda del apoyo de China a la candidatura a los juegos olímpicos de Madrid 2016 y una gran frase de María Teresa Fernández de la Vega cuando comparó a España y China como países emergentes: “de indudable y ascendente peso internacional”.

Por otro lado la visita de Magdalena Alvarez a China (ya había estado en Shanghai en 2006) y la celebración de un seminario sobre ferrocarriles parecen temas más bien poco apropiados.

Finalmente podríamos destacar el artículo de Xulio Ríos en IGADI:

El Estado autonómico español es objeto de estudio por parte de los académicos chinos, preocupados, al igual que la dirigencia política, por la modernización del estado y el fomento de una descentralización leal que impida el agravamiento de las tensiones nacionalistas (principalmente en Tibet y Xingjiang). China tiene cinco regiones autónomas que no cuentan ni con Estatuto. Con todas sus limitaciones, la experiencia española, que será objeto de análisis en un Congreso a celebrar en la ciudad de Kunming en 2008, puede fijar más la atención de China en nuestras autonomías y fortalecer así las relaciones bilaterales a otros niveles.

El esfuerzo de este Año de España en China marcará un punto de inflexión, pero o cambian mucho las cosas o quedará muy por debajo de las expectativas y necesidades. Y es que se diga lo que se diga, se sigue hablando mucho de la importancia de China en el siglo XXI, pero se comprende menos a la hora de traducir las palabras en hechos prácticos. Y esa asimetría seguirá pesando en el retraso de la presencia española en China.

Todo esto en el marco de unas relaciones China-UE que no pasan por su mejor momento y que podrían acabar nublando el final de este importante año para España en China.

La primera generación

La VanguardiaRafael Poch | 12/11/2007 – 15:22 horas

Sinólogos y expertos en China hispanos, se reúnen en Pekín en un encuentro sin precedentes

Sinólogos y expertos hispanos en China participantes en el encuentro de Pekín

Rafael Poch Sinólogos y expertos hispanos en China participantes en el encuentro de Pekín1
Gran parte de la plana mayor de la primera generación hispana de sinólogos (conocedores de la lengua y la cultura china) y expertos en China, se reunió en Pekín los días 23 y 24 de octubre, en un encuentro sin precedentes. No estaban todos. Entre otros, faltaban algunos residentes en Taiwan, importantes en la corta lista de la sinología nacional, pero fue un encuentro emocionante y entrañable por lo que puso en evidencia: nos movemos.

Los estudios sobre China y Asia Oriental son un recién nacido en España, uno de los países europeos más ignorantes sobre China, pero la existencia de esta primera generación y de un grupo cada vez más numeroso de discípulos, residentes, becados o doctorandos en China, certifica que hay movimiento.

El encuentro fue organizado por la Profesora Taciana Fisac, de la Universidad Autónoma de Madrid. Hace más de diez años que Fisac barajaba el proyecto, con la Profesora Flora Botton, veterana maestra de sinólogos en Mexico, de crear una red iberoamericana de estudios de Asia Oriental, que ha sido bendecido por el Ministerio de Educación. El encuentro de Pekín, bajo el título de ‘La Cultura china en lengua española’, ha sido un comienzo, explica Fisac.

Participaron especialistas de cinco países iberoamericanos y de siete universidades españolas. Abundaron en él las quejas sobre nuestra miseria oriental, reflejo de una más amplia y general miseria cultural, los lamentos por la falta de apoyos institucionales, la casi completa ausencia de la literatura china, clásica y moderna, más allá de los bodrios de mercado tipo ‘Shanghai Baby’ que casi es lo único que llega a nuestros suplementos dominicales, y, de rebote, a nuestras editoriales, cuyo norte es… la prensa, es decir; un ciego ignorante dirigiendo la procesión.

Hubo en el encuentro de Pekín un consenso bastante general que demuestra la brecha que existe entre la gente que conoce China y lo que hacen los periodistas españoles que informamos sobre China. Son dos mundos diferentes.

“Todos los que hemos vivido en China, tenemos una reacción muy negativa sobre la forma en que [los medios de comunicación] presentan China en España”, dijo el Profesor Sean Golden, uno de los asistentes. “Mis alumnos”, explicó la Profesora Alicia Relinque de la Universidad deGranada, “creen que la China comunista es algo terrible, que aquí no se puede vivir, lo que contrasta mucho con las dinámicas realidades del país y con mi propio sentir, porque yo estoy deseando venirme aqui siempre que puedo, porque me siento tan a gusto en esta sociedad…”.

España, que el Profesor Wang Zhongchen definió irónicamente como, “un país atrasado dentro del grupo de países imperialistas avanzados”, tiene algunas ventajas, las ventajas del que llega tarde. Para empezar, lo más actual de lo que nos une con China es, precisamente aquello de lo que nos avergonzamos y queremos olvidar; nuestro reciente pasado de régimen de partido único caudillista, y de “sociedad en desarrollo” en la que durante un largo periodo, y hasta los años setenta, pasaban cosas no tan diferentes a lo que hoy estamos observando, a lo bestia, en China.

Ese estado de cosas, que nuestros vecinos europeos olvidaron hace varias generaciones, están presentes en la memoria viva de españoles (portugueses y griegos), por no hablar de los latinoamericanos. Quizá por eso, en ningun lugar de Europa se pronuncia con mayor desprecio el adjetivo “tercermundista”. Pero la octava potencia económica del mundo, no debería ocultar su biografía, tan interesante para quien no se rija por el PIB, y mucho más cercana a la del resto del mundo que la de quienes siempre viajaron en primera.

Aunque hoy ya nadie, ni siquiera China, escapa a lo que el Profesor Cheng Zhongyi califica de “carnaval global”, esa biografía de sociedad en desarrollo es nuestra ventaja con respecto a los “más avanzados”. Nos permite “posiciones propias” en la mirada hacia el otro, como sugiere el Profesor Xulio Ríos, seguramente el único español que se orienta en el mundo del Partido Comunista Chino. Que esa mirada se transmita a la siguiente generación, los estudiantes ya nacidos en la “octava potencia”, expuestos a las influencias del “carnaval global” con guión anglosajón, sería importante.

Ríos comenzó, él sólo, una institución gallega que se llama IGADI, el “Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional”, con sede en Santiago, que hoy tiene siete investigadores. “No hay apoyo institucional”, dice.

La de Laureano Ramírez, de la UAB, también es una historia de tesón y soledad. Tradujo ‘Rulin waishi’, (Los letrados) de Wu Jingzi, un clásico chino del Siglo XVIII.

“Pere Gimferrer era el único en toda España que había leído el libro, en francés, y lo conocía, gracias a él se pudo publicar, bajo el discutible título ‘Los Mandarines. Historia del bosque de los letrados’. Le dieron el Premio Nacional de traducción, 1992, y una palmadita en la espalda, pero, dice, “me da verguenza revelarles la tirada de los libros que he traducido”.

“En España hay muy poca literatura china”, dice Ramírez. El cánon budista consta de 1.500 a 4.000 obras, tenemos traducidas tres. El cánon taoísta, unas 1.500 obras, hay tres o cuatro traducidas. De la tradición historiográfica china, 24 monumentales historias dinásticas, en Europa se ha traducido muchos trozos, en España muy poco, explica.

“Nosotros reconocemos la existencia de hispanistas en China, ¿por qué China no reconoce los estudios de los sinólogos de Occidente”?, se pregunta Ramírez. La respuesta parece ser: puro etnocentrismo. Al parecer Japón superó esa misma actitud en el pasado.

Los reproches fueron de idea y vuelta, gracias a algunos de los participantes chinos, procedentes de cinco instituciones académicas del país. “Hace no mucho, cuando iba a España me decían ‘sayonara’, ahora parece que los españoles ya comienzan a distinguir entre chino coreano y japonés”, dijo el Profesor Ding Wenlin de la Universidad de Pekín.

En la UAB, la enseñanza de la lengua china comenzó en 1988, explica Sean Golden, un irlandés que aprendió español en China y hoy traduce literatura clásica china al catalán. “Ahora tenemos gente de diversos origenes disciplinarios que están viviendo en China, licenciados desde hace cuatro años, y que a diferencia de antes, encuentran trabajo relativamente rápido”.

A continuación dos preguntas que este cronista formuló a los participantes del encuentro de Pekín:

1- Las desventajas de pertenecer a una primera generación académica son obvias, pero ¿hay alguna ventaja en comenzar desde cero?

Alicia Relinque (Universidad de Granada): Hemos tenido que hacer mucho esfuerzo, pero también hemos tenido todo el campo abierto. Hemos estado algo perdidos, pero hemos podido decidir muy bien hacía donde queríamos ir. Si poder elegir es una ventaja, esa es la nuestra.

Laureano Ramirez (Universitat Autònoma de Barcelona): La ventaja se desprende de la irrepetible época de China que nos ha tocado vivir. Yo vine aquí cuando todavía no había acabado la Revolución Cultural, así que he asistido a un tremendo cambio, pero no hay una gran ventaja.

Sean Golden (UAB): Partir de cero tiene la ventaja de que se pueden definir con mayor libertad los contenidos de la materia. Teóricamente podríamos analizar cómo lo hacen otros países, e intentar buscar lo mejor, algo con “características españolas”.

Xulio Ríos (IGADI): Las desventajas pesan mucho más. Hay que poner mucho esfuerzo, ilusión y voluntarismo para poder hacer un trabajo serio. Los apoyos institucionales del sector público y privado para proyectos de investigación son mínimos. La experiencia que hemos vivido en nuestra transición, desde los años setenta hasta ahora, la presencia de cuestiones nacionales que otros países no tienen, todo eso nos da cierta sensibilidad para establecer un enfoque singular y propio sobre la reforma china.

Dolors Folch (UPF): Todo lo que empieza se puede mejorar. Se cuenta con un capital humano y un entusiasmo más activo, más enérgico. Te lo tienes que inventar todo, pero eso abre puertas a la creatividad. Creo que ese ha sido nuestro triunfo y que la segunda generación lo tendrá más aburrido que nosotros.

Anna Busquets (UOC): Te deja el campo muy abierto.

2- ¿Cómo explica la pésima imagen de China en España?

Alicia Relinque (Universidad de Granada): Empezaron los misioneros. Venían a conquistar el mundo y a conquistar almas. Había una clara falta de comprensión. Hoy los mitos son los mismos; que son unos mentirosos, que son muy trabajadores pero que siempre te van a engañar… En el siglo XVI, ya se leen los mismos mitos. Lo de ahora es la nueva versión del “peligro amarillo”, con intereses comerciales de por medio.

Sean Golden (UAB): Por el mimetismo de los medios de comunicación. Impera el transatlatismo y hay muy poca independencia. En el CIDOB hablamos de la necesidad de formar informadores internacionales con mentalidad independiente. Todos los que hemos vivido en China, tenemos una reacción muy negativa sobre la forma en que se presenta China en España.

Xulio Ríos (IGADI): Seguramente tiene que ver con cómo llega China al ciudadano; las tiendas de todo a cien, los restaurantes y una literatura periodística que abunda en los problemas y las estridencias. Hay una cultura negativa alrededor de los emigrantes chinos. En resumen: un gran desconocimiento. Es importante poner en valor otros aspectos.

Dolors Folch (UPF): Ignorancia pura y dura. Además por un lastre politico de sinofobia de 150 años que en Europa se ha mitigado, pero que en España continúa. No se conoce nada de China, se piensa que es un país monolitico, autoritario, donde los chinos están asfixiados y se mata a las niñas. Toda esa imagen no cuadra con la realidad del renacer chino, del desarrollo. La copia de productos es algo horroroso, en cambio el colonialismo europeo es un “hecho histórico” que se contempla con indulgencia. También actua el “americocentrismo”. Nuestra sociedad ya está muy imbuida de eso.

Anna Busquets (UOC): Se mezclan intereses con reminiscencias del “peligro amarillo”.

Kazajstán-España

Buen artículo de Augusto Soto en ElCano sobre las relaciones entre ambos países, destaco algunos párrafos:

Los vínculos bilaterales, establecidos en 1992, se han acompañado de unas cordialísimas relaciones entre el Rey Juan Carlos, que ha visitado varias veces Kazajistán, y el presidente Nursultán Nazarbayev, que ha visitado seis veces nuestro país desde 1994, más que ningún jefe de Estado de las Américas o de Rusia. Más aún, en la última boda real, en 2004, entre los invitados, Nazarbayev fue el único presidente asistente de un país al este de Berlín.
Igualmente cuenta el sentido de la reciprocidad. Se ha resaltado la presencia del ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, como más alto representante de un gobierno de la UE en la ceremonia de investidura de Nazarbayev, en enero de 2006, tras su tercera reelección. Tal asistencia habría favorecido la decisión del Gobierno kazajo para proponer a Repsol YPF un mejor acceso en el Caspio. El acuerdo se firmó en noviembre pasado para trabajar en el yacimiento de petróleo y gas de Zhambay, donde la empresa española tiene el 25%, al igual que la rusa Lukoil, y Kazmunaigaz, kazaja, el 50%. El último proyecto de Repsol había sido el del área de Darjan, hoy asignado a la petrolera china CNPC.

Tan importante como la energía es el compromiso de permanencia en el país demostrado por Talgo en la agilización de la red ferroviaria. Destaca la venta y mantenimiento de nuevos trenes entre la antigua capital Almaty –la ciudad más cosmopolita de Asia Central– y la nueva capital, Astaná, poseedora de los edificios más modernos entre Moscú y Pekín, además de los trenes de la conexión Almaty-Chimkent, ciudad colindante con Uzbekistán y en dirección al Caspio. Por otro lado, la empresa Indra, de tecnologías avanzadas, cuyo presidente viajó en la delegación con Moratinos, espera obtener un sustancial contrato de suministro de radares para el Ministerio de Defensa.

Informe OPEX Eurasia

Estos días de puente he podido leer el interesante informe del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas sobre Eurasia, realizado por Nicolás de Pedro y Juan de Luis.

Me parece un informe destacable por su actualidad y pragmatisom y especialmente por el ultimo apartado en el que se contemplan actuaciones específicas para la política exterior española hacia la región. El informe destaca la ausencia de la misma y apuesta por incrementar y coordinar los marcos de la UE y la OSCE para aumentar la presencia española en la región.

Una política exterior y de cooperación específica hacia Asia Central no es un impo-
sible. Sin embargo, no existe por ahora una política exterior española de conjunto
que responda sistemáticamente a los retos, desafíos y oportunidades que plantea esta
región. Nuestra presencia es prácticamente inexistente en el “gran juego”, con ex-
cepción quizá de Astaná, donde tampoco jugamos un papel destacado.
Nuestra “ausencia” no refleja tampoco el creciente peso específico que ha ido ad-
quiriendo nuestro país. Nuestro potencial económico demanda el acceso a los mer-
cados exteriores y a los recursos energéticos de esta región.
Hay oportunidades para una acción exterior española en Asia Central.
Dos coyunturas excepcionales proporcionan una oportunidad única e irrepetible
de generar a bajo coste una acción exterior española visible en Asia Central.
Estas son:
• Por un lado, la Presidencia de la OSCE, cuyo ámbito de competencias cubre a
los países en cuestión y que España ostenta desde el 1 de enero de 2007 por todo
un año, lo que proporciona suficiente horizonte temporal como para afianzar
políticas.

impulsar una estrategia europea para Asia Central:
– sustituyendo los enfoques nacionales tradicionales de las principales po-
tencias europeas por una posición común de la UE;
– ampliando la política de vecindad del Cáucaso a Asia Central;
– promoviendo acciones de PESD en la región fuera del marco de la OTAN.
Se trata cuando menos de promocionar la estabilidad y la seguridad en esta zona.
Alguno de estos países posee regímenes muy frágiles y vulnerables tanto a nivel
exterior como interior, debido principalmente a sus acusadas desigualdades. Hay
que diseñar acciones para la promoción del Estado de derecho y la lucha contra la
autocracia, así como contra la violación de los derechos humanos, el radicalismo
religioso, la desigualdad, la pobreza y la corrupción.
Los objetivos de política exterior y de cooperación española en Eurasia coin-
ciden en sus grandes líneas con esta definición de los intereses estratégicos de
la UE.

“Para ser global, España necesita pensar el mundo a través de Eurasia”

Luis Martínez Montes es miembro de la carrera diplomática que actualmente ejerce de Consejero de la Misión Permanente de España en la OSCE, organización presidida este año 2007 por España, reflexionó sobre el papel de Eurasia, en una entrevista concedida a la Fundación CIDOB. Martínez Montes, que combina su labor como diplomático con la elaboración de ensayos en los que reflexiona sobre temas candentes de la realidad internacional, es autor de ‘España, Eurasia y el nuevo teatro del mundo’, un Documento CIDOB de reciente publicación desde el que propone elaborar un plan en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación para dar respuesta a una nueva realidad emergente: Eurasia.


Acercándonos a la política exterior española, ¿cuál sería el propósito de establecer un Plan Eurasia? ¿Cómo podría entroncarse ese Plan con otros ya existentes y con el resto de la política exterior española?

Por razones históricas España ha seguido una política exterior centrada en tres “ejes”, Europa, Iberoamérica y el Mediterráneo / Oriente Medio. No discuto que éstas sean áreas prioritarias para nuestro país. Pero pensar y actuar como si se tratara de ámbitos autónomos desconectados del contexto global no es realista. Retornando al ejemplo de Eurasia, la reafirmación de las potencias tradicionales y el activismo de las emergentes en regiones cada vez más alejadas de su inmediata vecindad está alterando decisivamente los equilibrios en cada una de nuestras áreas privilegiadas de acción. Pensemos en los crecientes intereses de la India en empresas europeas; de Rusia en Argelia o de China en Marruecos, por no hablar de las inversiones de este último país en Iberoamérica o en el África Subsahariana. Hemos de ser conscientes de que para un país que ha alcanzado la magnitud de España ya no es sostenible concebir y ejecutar una política exterior propia de una “potencia regional media”. En el mundo de hoy sólo tendrán capacidad de acción y decisión autónomas los actores que piensen y actúen en términos globales y sean capaces de explorar y aprovechar las múltiples redes que conectan ámbitos geográficos y temáticos antes separados. La era de los compartimentos estancos y las áreas de influencia está dejando paso a la de los vasos comunicantes, de las redes. De ahí que, para tener una presencia global, España necesite pensar el mundo a través de Eurasia. Ya disponemos de una trayectoria definida, que conviene adaptar constantemente a las nuevas realidades, en ámbitos como la UE, Iberoamérica y el Mediterráneo. También nos hemos dotado recientemente de planes geográficos específicos como el Plan Asia o el Plan África. El principal valor añadido de un Plan Eurasia estribaría precisamente en poner de relieve el papel central del macrocontinente en la creciente interconexión entre realidades en apariencia distantes y dispares. Por ejemplo, quienes estén centrados en seguir los acontecimientos en Venezuela, en Marruecos o en Sudán tendrían así acceso en tiempo real acerca de cómo decisiones adoptadas en Pekín, Moscú, Astana o Bruselas afectan instantáneamente a sus respectivos ámbitos de interés. Por otra parte, un Plan Eurasia debería prestar una especial atención a Eurasia interior, es decir, a los actores y dinámicas que se entrecruzan en el espacio post-soviético, sobre todo en el Cáucaso y Asia Central. Se trata de zonas a las que hasta ahora no habíamos prestado toda la atención que se merecen, a diferencia de nuestros vecinos más activos,que sí disponen de una visión global. En suma un Plan Eurasia, sumado a los existentes e incardinado en una Estrategia de Política Exterior, habría de contribuir a ese salto de calidad que permitiría a España pasar de potencia (tri) regional a potencia media global con capacidades de gran potencia en ámbitos regionales seleccionados de acuerdo con nuestros intereses. Es un reto que como sociedad creo que nos podemos plantear de forma realista en el transcurso de esta generación. Nos va el futuro, y casi me atrevería a decir el presente, en ello.

Y algunas reflexiones sobre sus futuras líneas de investigación….

… Mis futuros proyectos van un poco en esa línea. Por ejemplo, acabo de terminar otro ensayo para CIDOB sobre las implicaciones del ascenso de China sobre la hegemonía estadounidense. El siguiente paso sería completar una visión panorámica del nuevo teatro del mundo prestando atención a dinámicas particulares pero de alcance mundial. Centrándonos en Eurasia, me interesan las relaciones entre China y Japón; la función de Asia Central como encrucijada histórica y las relaciones triangulares entre Rusia, China y la UE. Soy consciente de que son proyectos amplios que sobrepasan mis capacidades y requieren de una contribución colectiva como la que pueden aportar fundaciones como CIDOB, Casa Asia, las universidades y las excelentes escuelas de negocios con que cuenta nuestro país.

Enlace a la entrevista en la web de la Fundación CIDOB