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India ¿el futuro líder del "mundo libre"?

Lo bueno que tiene un blog es que sirve también para reflexionar en voz alta. Así que aquí van algunas reflexiones muy primerizas sobre la emergencia de India.

A finales del mes pasado Forbes publicó un magnífico artículo del polémico Lee Kuan Yew que intentaba responder a la pregunta de ¿porque la emergencia de China es una amenaza y la de la India no? India tiene mayores capacidades militares que China, gran población y creciente, crecimiento económico, etc… La respuesta según Lee es que India es una democracia (con sus contrapoderes y controles internos) y China no, porque los vecinos de India se encuentran en medio de graves disturbios, etc… pero especialmente (y no podía ser de otra manera tratándose de Lee) porque la cultura China (los valores asiáticos, confucianos) es diferente de la occidental, mientras que la elite India se ha occidentalizado. Así que occidente apoya el desarrollo de la India e intenta frenar el de China.

La primera pregunta que deberíamos hacernos es ¿una amenaza para quien? Queda claro en el artículo de Lee que piensa en occidente y especialmente con Estados Unidos, pero también en Japón. Es cierto que India no es percibido todabía como una amenaza para los intereses occidentales, pero ¿su emergencia no podría ser percibida como una amenaza por Pakistán o incluso para China? ¿Debemos aclarar que Pakistán es un importante aliado de EEUU en la guerra contra el terror?

Sin embargo, estoy de acuerdo con Lee que el hecho de que India sea una democracia ayuda a su soft power internacional y a que no sea percibida como una amenaza por occidente, y que si China realizara reformas en este sentido su percepción en occidente mejoraría. La visita de estos días de Singh a China ha sido otro exito, lo que permite decir que ambas potencias del futuro tiene, de momento, buena sintonía. Un buen análisis por parte de Xulio Ríos en el Observatorio de Política China.

Pero, volviendo a India, ¿cómo va a emerger? No sería la primera vez que una ex-colonia británica llega a superpoténcia convirtiéndose en el nuevo líder occidental, este es el caso de los EEUU y quizás podría seguir sus pasos. Las potencias del futuro van a ser pobres (en pib per capita) pero muy pobladas, y en este marco India sería el candidato, el nuevo líder, de occidente (el Tata Nano, en la foto, de 1.700 euros es un pequeño gran ejemplo de lo que serán las potencias del futuro). EEUU ya lo ha visto con el tema nuclear y Europa no va a tardar (ver Europe Looks East en Yearglobal)

¿Que os parece esta idea? India podría emerger casi sin quererlo (con una elevada dosis de aislacionismo) si percibe que las potencias del siglo pasado (la Gran Bretaña de EEUU) no pueden hacer frente a las nuevas amenazas que la afectan. Así, mientras India podría apostar por el bandwagoning a EEUU mientras este aguante el empuje (como EEUU en la 1GM y la 2GM) China no podrá realizar esta estrategia de emergencia.

Sin embargo este símil tiene dificultades claras. La primera es que EEUU emergió con los desastres de dos guerras mundiales entre las potencias del momento, y lo que está claro es que la posibilidad de una guerra entre potencias es ahora menos probable y de ocurrir tendría peores consecuencias (nucleares) y muy diferentes que las anteriores.

El segundo problema es encontrar una Alemania nazi, esto es, una potencia agresiva dispuesat a la guerra total que permitiera establecer las bases de un nuevo equilibrio mundial de fuerzas, esto es, que significara claramente un nuevo orden internacional. ¿Podría ser Iran? No creo, Irán no es suficientemente poderoso para esto. Borramos a Irán. Y ¿podría ser Rusia? Más interesante, una potencia agraviada, que fué derrotada pero que re-emerge y que sin embargo no tiene las características necesarias para ser una superpotencia del futuro (población) pero sí una clara potencia regional, con una democracia que se trunca, un nacionalismo emergente (Nashi), un nuevo gran líder,… No soy el primero en hablar de esto, ya lo se.

El tercer problema, es que India tiene unos problemas internos graves de cohesión, igual que China. Les quedan muchas reformas por hacer, todavía no sabemos cual será su imagen de potencia en un futuro. China es seguramente honesta con su “peaceful rise” como lo fueron en su momento los 14 puntos de Wilson, pero a la larga… ya veremos.

El cuarto problema es la interdependencia económica. ¿Podían Alemania o la URSS emerger sin las potencias económicas del pasado? Sí, la riqueza eran las colonias, el acceso a los recursos, etc… ¿pero pueden China e India hacer lo mismo? No. Los recursos siguen siendo clave (y quizás en el futuro todavía más), pero su gran lucha será por los mercados y en este sentido podríamos decir que las antinguas potencias continuaran siendo importantes, en la emergencia de las nuevas potencias. Así, me parece que mientras las guerras del pasado eran por los recursos, las del futuro serán por los mercados, siendo los recursos interesantes solo si tienes a quién vender los productos que realices con ellos.

El quinto problema es, ¿querrá India ser el nuevo líder del “mundo libre”? Creo que solamente si hay razones geopolíticas, además de culturales, para ello… Es un buen tema para otro blog.

Finalmente debemos abordar ¿como reaccionará EEUU ante su declive? Depende, pero a corto plazo seguramente con un creciente aislacionismo tras el fracaso de las guerras actuales. Nuevas bases, más inversión en defensa, etc… La hegemonía militar de EEUU no tiene precedentes y va a continuar siendo así por algunas décadas, lo que pasa es que este recurso de poder seguramente no va a ser el determinante de cara al futuro.

Ante el fin de las guerras entre las grandes potencias que trajo la era nuclear podemos pensar que las guerras totales como mecanismo de cambio de poder internacional han terminado, los símiles con la emergencia de EEUU o la URSS no nos sirven ante las relaciones internacionales actuales, lo que seguramente va hacer mucho más progresiva la emergencia de las nuevas potencias y, esperemos, también mucho menos traumática.

Para terminar, algunas fuentes:

El monográfico de Foreign Affairs sobre el tema. Interesante artículo de Pankaj Mishra en el The Guardian, y en Post Global este gráfico “vivo” más curioso que bueno. Y en FRIDE sobre India, Brasil y SA.

The Rise of China and India de la OECD,

The Rise of India: Problems and Opportunities del SilkRoadStudies

The Elephant and the Dragon: can India’s rise match China’s?

India and Globalisation India’s Vision of its Future in the World

Indian Economy Blog
Otro interesante artículo a cargo de Mahbubani (el discípulo de Lee) en Japan Times.
sobre las diferencias entre Pakistán y Birmánia, interesante…

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¿El efecto ZP en Canberra?

Oriol Farrés

Kevin Rudd, líder del Partido Laborista Australiano, ha sido elegido nuevo primer ministro del país al salir vencedor de los comicios celebrados el pasado 24 de noviembre.

La victoria de Rudd se ha debido principalmente en un cambio de opción política de cerca del 6% de votantes del partido Conservador, que en esta ocasión, habrían decidido cambiar el sentido de su voto en favor del partido laborista.

El cambio en la mente de los electores, se debe en buena medida, a la incapacidad de Howard de alterar la deriva de su acción política, después de 11 años al frente del ejecutivo. Y es que arrimarse a las corrientes más potentes del sistema internacional es extremadamente útil para alcanzar velocidad de crucero, per limita mucho las opciones de maniobrar en espacios reducidos sin causar accidentes. También la crisis económica y el efecto ‘no hay nuevo malo’, han sido bazas significativas en la debacle de Howard, que podría haber perdido incluso su escaño como diputado, después de 33 años de reelecciones consecutivas.

Pese a haber obtenido una victoria excepcionalmente amplia en las últimas generales, el primer ministro ha dilapidado su crédito, en buena parte debido al agotamiento de sus postulados en política exterior, sujetos incuestionablemente a la alineación junto con los Estados Unidos la guerra contra el terrorismo. En aquél contexto, Howard jugó la carta sin reservas, como hicieran Aznar y Blair. En un final digno de la peor de las maldiciones de Tutankamon, como ellos ha sido víctima de los que entonces se plantearon ante el mundo como imperativos de acción, y que han resultado ser en jerga diplomática, poco menos que ‘inexactas’.

Como una gota malaya sobre la frente de Howard, ante los ojos de los electores australianos han desfilado las revelaciones entorno a la inexistencia de armas de destrucción masiva en Irak, o la brutalidad de Guantánamo (relatada escabrosamente ante la audiencia televisiva australiana por uno de sus nacionales, repatriado desde aquél triángulo de las Bermudas del derecho internacional). También en su caso particular, la impopularidad en el resto de Asia ha minado su carisma, debido a una posición tendenciosa hacia sus vecinos asiáticos, que le ha granjeó a Howard el mote de ‘Sheriff de EEUU’ en Asia.

Fiel a su acción política, como relataba BBC en un artículo reciente, Howard se ha encontrado ante los comicios en el lado equivocado de la opinión pública.

Lo que en un primer momento era la firmeza anisada por los electores, y que le dio crédito en un contexto de shock postraumático ocasionado por los atentados de Bali de 2002, se tornó con el paso del tiempo y de los acontecimientos, en una rigidez indeseable.

Por su lado, Rudd logró en el transcurso de 2007, amartillar cada uno de los puntos débiles de Howard y plantear a los electores una opción claramente opuesta y deseable, con la libertad de alguien que accede al poder sin las ataduras de 13 años de gobierno.

Sea como fuere, en el ámbito de la política interna, Rudd ha anunciado una política comprensiva con la población aborígen, que ha sufrido los abusos del Gobierno (basta hacer referencia a las abducciones de cerca de 10 mil niños aborígenes para darlos en custodia a padres blancos, una práctica por la que aún el Gobierno no se ha excusado). Este acercamiento a los aborígenes es un cambio diametral respecto a su antecesor en el cargo, y aborda una una realidad vergonzante para un país que según el PNUD es el tercer país más desarrollado del mundo, y que sin embargo no acierta a dar pasos que mejoren la vida de la comunidad aborigen, que ofrece unas tasas de esperanza de vida casi 20 años inferiores al resto de la población, y es víctima del paro, múltiples adicciones y de enfermedades infecciosas erradicadas en el mundo desarrollado. Una respuesta acertada ante la cuestión aborigen, debería ser una de las prioridades actuales del laborismo australiano, que posiblemente, aliviaría algunas de las tensiones internas que sufre la sociedad y que generan periódicos estallidos de violencia.

También la crisis económica ha pasado factura al Gobierno saliente, comprometido en reformas que despertaron las iras de los sindicatos y la desconfianza de la población. Rudd ha manifestado su compromiso de paliar esta situación. Sin embargo, no ha dado aún señales de su actitud ante uno de los temas cruciales: la política migratoria. Sin embargo, la extraordinaria dureza de Howard en este terreno, le ofrece un margen amplio para liberar tensión sin que en práctica, se produzcan cambios destacables, algo valioso para un Gobierno laborista que teóricamente debería mostrarse más comprensivo en este terreno.

También se hace imprescindible abordar de manera diferente, la cuestión del cambio climático. Howard ha sido uno de los principales opositores a firmar el Protocolo de Kyoto, argumentando su ineficacia para combatir el problema. Es evidente que este será uno de los principales asuntos en los que Rudd se diferenciará de su predecesor, ya que por activa y por pasiva, ha declarado su voluntad de adherirse finalmente al tratado. Y es que los efectos del cambio climático son ya un problema del presente en Australia, que sufre el azote de los grandes incendios y las sequías, que en los análisis más pesimistas, dejan a Sydney sin agua suficiente para sostener a su población, en tan sólo 13 años.

Esta cuestión supondrá un primer elemento de alejamiento de las posiciones defendidas Gobierno de los Estados Unidos, ya que Washington perderá un aliado imprescindible en su campaña anti-Kyoto. Otro iceberg en deriva de colisión para las relaciones Aussie-americanas, es la más que previsible retirada de las tropas australianas de suelo irakí.

Sin embargo, el distanciamiento no puede ser más que provisional. Australia depende de los EEUU, aunque menos que en el pasado, para garantizar su seguridad. EEUU también es su socio en cuanto a dotación de material tecnológico de control de fronteras, patrulla de las aguas, transporte… etc… aprotándole a Australia infraestructura para sostener su rol de potencia en medio del oceáno. A la inversa, EEUU depende (en este caso aún más si cabe que en el pasado) de Australia como socio fiable, a medio camino entre su territorio y el Asia emergente. Por todo ello, es previsible que el grado de alejamiento entre ambos países dependa de las medidas compensatorias que lleve a cabo el nuevo ejecutivo. Quien sabe si podría darse, como en el caso español, una mayor implicación australiana en otros puntos calientes de la guerra contra el terrorismo, principalmente en Afganistán. Sin embargo, todo conduce a pensar que Rudd deberá escenificar el alejamiento para cerrar una etapa.

Es en este terreno de las relaciones asiáticas es en el que se espera con entusiasmo el impulso de Rudd, que ha publicitado al máximo su fluidez con el mandarín, que demostró departiendo fluidamente con el Presidente Hu en Beijing. Apuntar tan sólo que Australia se ha convertido en un foco de interés para los estudiantes asiáticos que deciden cursar sus estudios en el extranjero. Según datos de UNESCO, en 2003 cerca de 180.000 estudiantes extranjeros cursaban estudios en Australia, un 66,7% de los cuáles, eran asiáticos. Sin embargo, el equilibrio entre unas relaciones asiáticas más fluídas (basadas en una relación privilegiada con China) y la fidelidad a las posturas de EEUU, no será sencillo. Puede tener grandes implicaciones para futuras estructuras de seguridad asiáticas, así como en opciones de política exterior para países relevantes en la zona.

No parece sencillo que un Gobierno australiano cercano a China sea capaz de aliarse con Japón para coordinar una agenda independiente de los EEUU. Principalmente, esto podría conducir a los EEUU a ejercer una mayor presión sobre Japón para que aumente su potencial militar y cubra levemente el hueco (sin duda temporal) dejado por Canberra. En este contexto, es preciso señalar que Rudd ha manifestado su escepticismo ante la llamada Alianza Trilateral que Condolezza Rice arrancó a un Howard en 2006, a los primeros indicios de coquetear con China.

En este contexto de acercamiento a China y alejamiento ‘formal’ de EEUU, no sería descartable un recrudecimiento futuro de las tensiones en el estrecho de Taiwan. Esta se convertiría sin duda en la piedra de toque para tocar ‘a murallas’, en un futuro que se presume más que próximo.

Un segundo damnificado de la reversión en Australia, podrían ser las relaciones con India, que tal como manifiesta Robert Ayson en un reciente artículo, podrían resentirse por la cuestión del comercio de uranio del que Australia es un gran proveedor e India aspira a ser un respetable importador, pese a estar fuera del TNP. Si bien Howard se mostró favorable a pasar por alto este detalle, Rudd podría reconsiderar esta opción y regresar a la tradicional negativa australiana a suministrar uranio a países no signatarios del tratado.

Sin embargo, existirán efectos positivos en el relevo político. Principalmente, estos deben producirse entre los vecinos de la región del Pacífico, hastiados del anterior primer ministro. En el caso de pequeñas islas-estado, la cuestión del cambio climático era esencial, ya que en muchos casos, es una amenaza de trágicas consecuencias para supervivencia a la que Howard había permanecido insensible. En cuanto a los vecinos de tamaño medio, en la mayoría de los casos las relaciones estaban en un momento tan crítico, que tan según algunos analistas, sólo pueden mejorar. Estos son los casos de Papua Nueva Guinea y Salomón, que siempre han visto a Canberra (pero especialmente con Howard) como un poder intervencionista en su política interna. Otro efecto que se presume positivo, es la convergencia temporal (que es en realidad, muy poco frecuente) con un Gobierno laborista también en Nueva Zelanda, un país que utilizando un símil futbolístico, siempre está desmarcado en la banda pero al que hasta el momento, Australia pocas veces ha querido pasar la pelota. Sería interesante observar las consecuencias de una convergencia real de intereses entre ambos países y en lo que respecta a este blogg, atender sus efectos sobre Asia y muy especialmente, en Oceanía.

La cumbre del ASEAN (+3) (-3)

La más numerosa (más de 1000 delegados de más de 43 países) reunión del ASEAN (+3) está trayendo interesantes noticias noticias fruto de los intensos contactos multilaterales y bilaterales.

En la cumbre se ha acordado profundizar en la integración regional (al estilo de la UE) luchar contra el cambio climático, si bien parece que la solución pasa por potenciar la energia nuclear.
Sin embargo, para mi lo más interesante ha sido la percepción de que la creación de la Comunidad de Asia Orienta se va a centrar en el ASEAN+3, dejando de lado las perspectivas que tenían desde la cumbre del año pasado tanto India, como Australia y Nueva Zelanda. El artículo de Allen T. Cheng and Shamim Adam en Bloomberg es muy interesante en este sentido:

Asean secretary general Ong Keng Yong earlier this year insisted that India, Australia and New Zealand would be included in plans to establish a free-trade zone covering all 16 nations who participate in the East Asia Summit. Today’s statement recognizes China’s demand that only Asean Plus Three countries should be included in the community.

“The Chinese refuse to accept the other three guys,” Ong said in an interview today. “They have always maintained that the East Asia community is 13 countries.”

Asean economic ministers agreed last year to study a Japanese proposal for a 16-nation free-trade area, which would harness 3 billion people and economic output of $9 trillion.

Todo esto me parece que indica que China está empezando a dirigir su propio regionalismo, está empezando a tomar las riendas. Por otra parte, también podría mostrar la creación de una Comunidad de Asia Oriental a dos velocidades, al estilo propuesto en europa pero que no cuajó.

Por su parte la UE no ha conseguido demasiado pues Birmania ha monopolizado la agenda. Tras la declaración conjunta entre la UE y EEUU sobre Birmania, muy dura, la declaración conjunta con la ASEAN ha sido muy débil, y el tema ha sido un escollo más para que al final no se acabara signando el acuerdo ecónomico entre ambas partes.

Previa a la reunión del ASEAN encontramos la cumbre entre Japón, China y Corea del Sur sobre Corea del Norte, escenificando el buen momento de sus relaciones y acordando, entre otras cosas, la creación de otro “teléfono amarillo” entre Japón y china. Para leer más ver el artículo en Bloomberg. A la vez, India y China refuerzan su cooperación estratégica y las coreas aprueban re-abrir el transito ferroviario entre ambos países.

Asia Central en verano

Este verano han pasado muchas cosas por Asia Central. Primero las elecciones de agosot en Kazajstán y que ganó el partido del presidente de forma masiva (el Nur OTAN consiguió todos los escaños en juego, un resultado sin precedentes… no hubo ni el intento de un cierto maquillaje de los resultados). Algunos analistas han vinculado los resultados a un golpe sobre la mesa para evitar cualquier tipo de rumores tras el tema Alyev.
Actualmente se ha publicado el informe de la ODHRI que, como era previsible, no las ha dejado muy bien, dificultando la pretensiones del país de presidir la OSCE en un futuro próximo.

Por otro lado encontramos la reunión de la Organización para la Cooperación de Shanghai (SCO) y que tuvo como elementos más destacados la creación de un “mercado energético” y la seguridad. También destacable fué la decisión de no ampliar la organización (especialmente por la oposición de Kazakhstan) y dejar a India, Pakistán, Iran y Afrganistán como observadores.

También hemos tenido notícias de un nuevo grupo llamado Islamic Jihad Union y que dice ser una escisión del desaparecido Movimiento Islámico de Uzbekistan (IMU), en las detenciones por un intento de atentado en Alemania. Diferentes blogs han cuestionado las informaciones entre los que destacaría Beyond the River.

Y hoy hemos despejado una de las grandes incognitas uzbekas: finalmente elecciones presidenciales el 23 de diciembre (pasando el límite establecido, pero bueno). Hagan sus apuestas! A mi me parece que vamos a tener Karimov por sete años más (pese a los peses legales, a la mala salud, etc.). Para mi la gran pregunta es cuantos candidatos van a poder cumplir los requisitos para presentarse:

Under current legislation, an Uzbek citizen can be nominated for president either by a political party or an initiative group of 300 people. They also need to collect the signatures of 700,000 eligible voters and submit an application to the CEC.

Una buena notícia es que Eurasianet ha realizado una compilación en DVD de 10 películas de la región (tan difíciles de encontrar) y ha mejorado su apartado sobre la Revolución de las Tulipas de forma muy didactica.

Finalmente, Rahmon (presidente tayiko) ha decidido mejorar las relaciones con los uzbekos y Uzbekistan y ha realizado nuevas medidas, como la simplificación de las bodas. En Eurasianet se analiza así:

A western anthropologist working in the Pamir Mountains notes that many of her Tajik contacts believe Rahmon’s social initiatives are good for Tajikistan. “They see Rahmon as protecting their interests,” she said. “Wedding traditions have become huge economic burdens for poor families, who are already sending many of their sons to Russia just to make ends meet. …. These villagers readily agree that money [spent on elaborate wedding rituals] could be saved for things like a car or sending their kids to university, and are glad to have an ‘excuse’ to not go into serious debt without loosing face.”

Tajiks tend not interpret the wedding limitations, along with other measures designed to enforce austerity, as government meddling in private affairs. “They see the ban as a ‘boost’ for individual families, like a tax break,” the anthropologist said.

A waiter in Dushanbe also applauded Rahmon’s restrictions on lavish weddings. “The situation here is really hard to earn money and prices are increasing,” the waiter said. “Why make a party for people you haven’t seen in years?”

For the few who can easily afford to throw a big bash, there is always a way to circumvent the rules, the waiter added. “If someone wants to have a really big party they will just pay off the police responsible” for enforcing wedding party limits.

Para terminar un interesante análisis de las posiciones de Rusia y India en Asia Central Narain Roy en Mainstream:

However, Russia’s strength lies elsewhere. Russia has successfully used its new soft power role in Central Asia which extends far beyond its energy resources. Russia’s greatest contribution to the security and stability of its southern tier has not been arms sale or military pacts. Moscow has provided the region’s biggest safety valve through migration to Russia. It has absorbed the surplus labour of the region by providing them jobs, markets for goods and consumer goods. As Fiona Hill of the Brookings Institution says, “a range of new Russian products, a burgeoning popular culture spread by satellite television, a growing film industry, rock music, Russian popular novels, a revival of the crowning achievements of the Russian artistic tradition, and new jobs in the service and other sectors have made Russia an increasingly attractive country for the region around it.”

It is indeed sad that New Delhi should continue to underestimate the importance of the Shanghai Cooperation Organisation. India is, of course, an observer and as such participates in the SCO’s meetings, but it is like the US attending the NAM summit as an observer. So enamoured are our foreign policy mandarins of the new found friendship with Washington that they have found no time to evaluate the SCO’s great potential strategic importance to India.

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India’s New Caste Politics

Ja sabeu que el Govern india promou des de fa temps algunes polítiques de discriminació positiva vers les castes més baixes, que els hauria de permetre accedir a places reservades dins el sistema educatiu, però també a l’administració (com a metges, per exemple). Aquest és un tema especialment sensible per la societat india, que ja va viure l’any passat manifestacions de col·lectius professionals oposats a les mesures, que es perceben contràries a la promoció meritocràtica (el fons podria ser la percepció d’amenaça, i l’argument exposat, el llast sobre la competitivitat del país).

Podem accedir a algunes opinions dels indis recollides per BBC sobre les prioritats del país i les seves possibilitats d’esdevenir potència, aquí

En un moment d’eufòria de l’economia india, quan el proper pla quinenal planteja creixements sostinguts de dues xifres per una inversió directa encara molt inferior a les possibilitats reals de l’economia (és a dir, que de complir-se, l’Índia seria la bomba), çés important seguir aquesta linia de divisió (la de les castes) i amb moltíssima més atenció, la de la clivella socioeconòmica, que en gran part del país s’alinea ja amb la violencia de perfil naxalita (la guerrilla maoísta que prolifera i que ha estat definida pel primer ministre Singh com la principal amenaça a la que ha de fer front el país des de la independència).

En aquest context, és interessant observar com el Govern atén al tema de les castes, potser, provant de cooptar (com assenyala l’autora) les elits dels sectors menys afavorits i fer-se amb una eina de conducció (control em sona fort) social que el connecti amb les classes pobres.

Fragments de….Pradipta Chaudhury, a Project Syndicate

“Caste, once again, is casting its shadow over India’s politics. Caste-based “reservations” (reserved places) in education and government employment are supposed to benefit India’s most deprived, but in reality they have hardened, rather than eroded, India’s ancient system of discrimination.

Every now and then, particularly before elections, caste groups demand to be placed on the list of “other backwards classes” (OBC’s), in order to benefit from these reservations. Indeed, nowadays political parties dangle the carrot of reservations to ever more castes, and even promise to extend the policy to admissions into elite educational institutions and the private sector.

Many consider India’s increasing mobilization along caste lines a welcome assertion of “identity.” Indeed, intellectuals and politicians of all varieties almost unanimously hail the politics of caste identity as a move towards true equality. Some go so far as to argue that the recent rise of the lower castes in northern Indian politics and the implementation of reservations by the central government amount to a silent revolution, and that the politics of caste is secular and a bulwark against religious sectarianism.”

(…)

“Since India gained its independence, the government has systematically refused to collect sufficient data on the socioeconomic aspects of caste. The huge mass of evidence available in the censuses and land revenue settlement reports of the period from 1901 to 1931 lies ignored. If caste is a good indicator of deprivation now, it should have been even clearer in the past. But statistical analysis of this evidence – the only accessible macro-level quantitative data for the whole country – does not confirm caste as a clear indicator of deprivation.

For example, less than one-third of workers in this period followed their traditional caste occupations. Workers belonging to each caste pursued a wide variety of occupations, although agriculture provided the bulk of employment. Each caste contained a varying mixture of landless laborers, cultivators, and landlords. While some castes concentrated on one, others were equally involved in a number of occupations. Access to literacy and to jobs in the government sector and modern professions was limited to a small section of the population usually belonging to the high castes.

Access to land was uneven. Farmers, the single largest occupational group in most castes, with ritual rank ranging from high to low, were highly differentiated in terms of size and economic status. The size of holdings was similar for most upper castes and some lower castes. Thus, the economic status of households varied a great deal within each caste.

(…)

“In fact, the whole population of the lower castes did not suffer from an equal degree of ritual handicap. There was an elaborate gradation and hierarchy among the middle-ranking and even untouchable castes, which governed interaction between them and kept inter-caste socialization to a minimum. Historically, the rich in each low caste emulated the customs and rituals of the upper castes, such as child marriage, the payment of dowries, and prevention of widows remarrying. Sometimes, well-off sections of low castes broke away to form new castes and managed to achieve higher ritual status. Usually a prosperous caste succeeded in raising its rank in the ritual hierarchy.

By using caste as a criterion in public policy, India’s government is effectively treating the rich and the poor equally, thereby conveying benefits to the former. This helps co-opt the elite among the lower castes to the ruling coalition, and keeps the poor divided along caste lines. But it is hypocritical to argue that this does anything to eliminate poverty.”

India Nuclear Exception and the NPT

We can read in the NYT:

Three years after President Bush urged global rules to stop additional nations from making nuclear fuel, the White House will announce on Friday that it is carving out an exception for India, in a last-ditch effort to seal a civilian nuclear deal between the countries. (…) see Hindustan Times for a review of the negotiations of the 123 agreement (..)

“It creates a double standard,” Mr. Markey said. “One set of rules for countries we like, another for countries we don’t.”

Robert J. Einhorn, a scholar at the Center for Strategic and International Studies, said that in “the first phase of negotiations with India, the administration made concessions that put the country on par with countries that have signed” the Nonproliferation Treaty. (Israel and Pakistan are the only other countries that have refused to sign it, and North Korea quit the treaty four years ago.)

“Now we’ve gone beyond that, and given India something that we don’t give to Russia and China.”

So the article says that India is the exception… to the NPT. The NPT crisis is evident and the US and EU have not been helping to improve it. France (in Moruroa), Pakistan and India development, the Israel program, etc… didn’t get similiar pressures as the North Korea and Iran programs. There was no US threat of bombing Pakistan’s nuclear facilities, nor Indian, French or Israelian, there were just relatively small comercial sanctions, or not even thatt. So one have to ask himself if India is the rule, and maybe the strong pressures over Iran and North Korea (and Lybia) are the real exceptions.

An interesting fact is that the 2004 deal also caused disagreement in India, as we can read in ”The U.S.-India Nuclear Deal: The End Game Begins” by PINR:

India also experienced a range of opinions expressed on the U.S.-India nuclear deal. The Hindu nationalist Bharatiya Janata Party (B.J.P.) was quick to criticize the pact. Ironically, it was the B.J.P. that laid the foundations of the emerging U.S.-India strategic partnership. The architect of this partnership, Vajpayee, argued that the Indian government had surrendered its right to determine what kind of nuclear deterrent it should have in the future based on its own threat perception. Not only would the new agreement put restrictions on the nuclear research program, Vajpayee argued, but India would also incur huge costs on separating military and civilian nuclear installations.

The Left parties, which are also part of the ruling coalition in India, criticized the government for not taking its allies into confidence before striking the nuclear deal with Washington. They also lambasted the government for giving up on India’s long-held policy of nuclear disarmament.

Other Indian critics of the deal claimed that America’s recognition of India as a “responsible state with advanced nuclear technology” that should “acquire the same benefits as other such states” falls short of admitting it into the nuclear club. It was argued that India obtained too little for the deal while giving up too much.

And the chinese reaction was also clear:

Soon thereafter, it was reported that China decided to sell Pakistan six to eight nuclear reactors at the cost of US$10 billion. It was a not-so-subtle message to the U.S. that if Washington decides to play favorites, China also retains the same right.

The US nuclear deal with India (see terms here) is just the most visible aspect of changing bilateral realtions with great regional geopolitical consequences (by the way, India is supposed to enter APEC too) and the creation of new aliances in Asia.

EU and China: Taiwan and the IMF

Two interesting points. The first one from Raghuram Rajan, in the Financial Times asks why China and India are keeping silent about the EU unilateral appointment of a new chief of the IMF:

This brings us to why China and India are so silent. I would conjecture that they have little faith that the system can be changed or produce outcomes they can buy into. Why give the process more legitimacy by making noises about the selection of the managing director, noises that will only lead the EU to “consult” widely about the choice they have already made? Far better to keep quiet now, and allow the EU to dig a deeper grave for the multilateral financial system.

The second one, from the Economist, asks another interesting question: why the EU is not backing Taiwan’s referendum asking voters whether they would like the island to seek membership of the United Nations under its historic name, the “Republic of China”, or just “Taiwan”?

Portugal, which took over the six-month rotating presidency of the EU this month, has duly drafted a private warning to Taiwan, saying that a referendum risks raising tensions and would be “unhelpful”. A parallel message is to be sent to China, urging restraint.
UN membership for Taiwan is a long-lost cause, and Mr Chen’s referendum plan is at heart an electoral ploy ahead of next year’s presidential poll. But that is the sort of thing that happens in a democracy. One dissenting EU diplomat says the Union is pretending there is “moral equivalence” between Taiwanese election politics and Chinese threats of violence. Certainly, this is not how most people understand the EU‘s oft-professed values.

Both articles show opposite tendencies. The first one shows the EU as still not caring much about the power of China and India in the financial arena, but that both are going to keep silent bc they really want to desligitimize the whole organization. So they are revisionist states waiting for the current international institutions to collapse.
The second one, shows a big concern of the EU authorities for the China reaction over the Taiwan issue on the UN. So here, China is an status quo power that doesn’t really want any change on the UN.