Category Archives: institutions

La cumbre del ASEAN (+3) (-3)

La más numerosa (más de 1000 delegados de más de 43 países) reunión del ASEAN (+3) está trayendo interesantes noticias noticias fruto de los intensos contactos multilaterales y bilaterales.

En la cumbre se ha acordado profundizar en la integración regional (al estilo de la UE) luchar contra el cambio climático, si bien parece que la solución pasa por potenciar la energia nuclear.
Sin embargo, para mi lo más interesante ha sido la percepción de que la creación de la Comunidad de Asia Orienta se va a centrar en el ASEAN+3, dejando de lado las perspectivas que tenían desde la cumbre del año pasado tanto India, como Australia y Nueva Zelanda. El artículo de Allen T. Cheng and Shamim Adam en Bloomberg es muy interesante en este sentido:

Asean secretary general Ong Keng Yong earlier this year insisted that India, Australia and New Zealand would be included in plans to establish a free-trade zone covering all 16 nations who participate in the East Asia Summit. Today’s statement recognizes China’s demand that only Asean Plus Three countries should be included in the community.

“The Chinese refuse to accept the other three guys,” Ong said in an interview today. “They have always maintained that the East Asia community is 13 countries.”

Asean economic ministers agreed last year to study a Japanese proposal for a 16-nation free-trade area, which would harness 3 billion people and economic output of $9 trillion.

Todo esto me parece que indica que China está empezando a dirigir su propio regionalismo, está empezando a tomar las riendas. Por otra parte, también podría mostrar la creación de una Comunidad de Asia Oriental a dos velocidades, al estilo propuesto en europa pero que no cuajó.

Por su parte la UE no ha conseguido demasiado pues Birmania ha monopolizado la agenda. Tras la declaración conjunta entre la UE y EEUU sobre Birmania, muy dura, la declaración conjunta con la ASEAN ha sido muy débil, y el tema ha sido un escollo más para que al final no se acabara signando el acuerdo ecónomico entre ambas partes.

Previa a la reunión del ASEAN encontramos la cumbre entre Japón, China y Corea del Sur sobre Corea del Norte, escenificando el buen momento de sus relaciones y acordando, entre otras cosas, la creación de otro “teléfono amarillo” entre Japón y china. Para leer más ver el artículo en Bloomberg. A la vez, India y China refuerzan su cooperación estratégica y las coreas aprueban re-abrir el transito ferroviario entre ambos países.

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EU and China: Taiwan and the IMF

Two interesting points. The first one from Raghuram Rajan, in the Financial Times asks why China and India are keeping silent about the EU unilateral appointment of a new chief of the IMF:

This brings us to why China and India are so silent. I would conjecture that they have little faith that the system can be changed or produce outcomes they can buy into. Why give the process more legitimacy by making noises about the selection of the managing director, noises that will only lead the EU to “consult” widely about the choice they have already made? Far better to keep quiet now, and allow the EU to dig a deeper grave for the multilateral financial system.

The second one, from the Economist, asks another interesting question: why the EU is not backing Taiwan’s referendum asking voters whether they would like the island to seek membership of the United Nations under its historic name, the “Republic of China”, or just “Taiwan”?

Portugal, which took over the six-month rotating presidency of the EU this month, has duly drafted a private warning to Taiwan, saying that a referendum risks raising tensions and would be “unhelpful”. A parallel message is to be sent to China, urging restraint.
UN membership for Taiwan is a long-lost cause, and Mr Chen’s referendum plan is at heart an electoral ploy ahead of next year’s presidential poll. But that is the sort of thing that happens in a democracy. One dissenting EU diplomat says the Union is pretending there is “moral equivalence” between Taiwanese election politics and Chinese threats of violence. Certainly, this is not how most people understand the EU‘s oft-professed values.

Both articles show opposite tendencies. The first one shows the EU as still not caring much about the power of China and India in the financial arena, but that both are going to keep silent bc they really want to desligitimize the whole organization. So they are revisionist states waiting for the current international institutions to collapse.
The second one, shows a big concern of the EU authorities for the China reaction over the Taiwan issue on the UN. So here, China is an status quo power that doesn’t really want any change on the UN.

The Beginner’s Guide to Nation-Building

RAND Corporation
JAMES DOBBINS, SETH G. JONES, KEITH CRANE, BETH COLE DEGRASSE

This guidebook presents a doctrine for conducting effective nationbuilding operations. It is designed to be an accessible handbook that describes effective policies for rebuilding a nation after—and, in some cases, during—a conflict. It is based on historical research into the conduct of such operations by the United States, Europe, the United Nations, and other states and organizations over the past 60 years. The doctrine identifies the most important components of nation-building operations; describes how these components are interrelated; establishes the best practices, size, and costs associated with each component; and draws upon national, International, and nongovernmental sources of expertise and capacity in each of these fields. The doctrine is prescriptive enough to guide specific operations, but adaptable enough to cover diverse and varied situations worldwide.

This guidebook is designed to assist the aspiring nation-builder. It is also intended to assist legislators, journalists, and academics in evaluating Current or prospective operations of this sort. It brings together the best practices from the 16 case studies presented in the RAND Corporation’s history of nation-building, which comprises the 2003 America’s Role in Nation-Building: From Germany to Iraq, and the 2005 The UN’s Role in Nation-Building: From the Congo to Iraq; an additional eight case studies, currently under preparation, are included in this guidebook.

Read the full document (330 pages), HERE

CHAPTER ONE
Preparing for Nation-Building
CHAPTER TWO
The Military
CHAPTER THREE
The Police

CHAPTER FOUR
Rule of Law

CHAPTER FIVE
Humanitarian Relief

CHAPTER SIX
Governance

CHAPTER SEVEN
Economic Stabilization

CHAPTER EIGHT
Democratization

CHAPTER NINE
Development

CHAPTER TEN
Conclusion: The Cost of Nation-Building

“Para ser global, España necesita pensar el mundo a través de Eurasia”

Luis Martínez Montes es miembro de la carrera diplomática que actualmente ejerce de Consejero de la Misión Permanente de España en la OSCE, organización presidida este año 2007 por España, reflexionó sobre el papel de Eurasia, en una entrevista concedida a la Fundación CIDOB. Martínez Montes, que combina su labor como diplomático con la elaboración de ensayos en los que reflexiona sobre temas candentes de la realidad internacional, es autor de ‘España, Eurasia y el nuevo teatro del mundo’, un Documento CIDOB de reciente publicación desde el que propone elaborar un plan en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación para dar respuesta a una nueva realidad emergente: Eurasia.


Acercándonos a la política exterior española, ¿cuál sería el propósito de establecer un Plan Eurasia? ¿Cómo podría entroncarse ese Plan con otros ya existentes y con el resto de la política exterior española?

Por razones históricas España ha seguido una política exterior centrada en tres “ejes”, Europa, Iberoamérica y el Mediterráneo / Oriente Medio. No discuto que éstas sean áreas prioritarias para nuestro país. Pero pensar y actuar como si se tratara de ámbitos autónomos desconectados del contexto global no es realista. Retornando al ejemplo de Eurasia, la reafirmación de las potencias tradicionales y el activismo de las emergentes en regiones cada vez más alejadas de su inmediata vecindad está alterando decisivamente los equilibrios en cada una de nuestras áreas privilegiadas de acción. Pensemos en los crecientes intereses de la India en empresas europeas; de Rusia en Argelia o de China en Marruecos, por no hablar de las inversiones de este último país en Iberoamérica o en el África Subsahariana. Hemos de ser conscientes de que para un país que ha alcanzado la magnitud de España ya no es sostenible concebir y ejecutar una política exterior propia de una “potencia regional media”. En el mundo de hoy sólo tendrán capacidad de acción y decisión autónomas los actores que piensen y actúen en términos globales y sean capaces de explorar y aprovechar las múltiples redes que conectan ámbitos geográficos y temáticos antes separados. La era de los compartimentos estancos y las áreas de influencia está dejando paso a la de los vasos comunicantes, de las redes. De ahí que, para tener una presencia global, España necesite pensar el mundo a través de Eurasia. Ya disponemos de una trayectoria definida, que conviene adaptar constantemente a las nuevas realidades, en ámbitos como la UE, Iberoamérica y el Mediterráneo. También nos hemos dotado recientemente de planes geográficos específicos como el Plan Asia o el Plan África. El principal valor añadido de un Plan Eurasia estribaría precisamente en poner de relieve el papel central del macrocontinente en la creciente interconexión entre realidades en apariencia distantes y dispares. Por ejemplo, quienes estén centrados en seguir los acontecimientos en Venezuela, en Marruecos o en Sudán tendrían así acceso en tiempo real acerca de cómo decisiones adoptadas en Pekín, Moscú, Astana o Bruselas afectan instantáneamente a sus respectivos ámbitos de interés. Por otra parte, un Plan Eurasia debería prestar una especial atención a Eurasia interior, es decir, a los actores y dinámicas que se entrecruzan en el espacio post-soviético, sobre todo en el Cáucaso y Asia Central. Se trata de zonas a las que hasta ahora no habíamos prestado toda la atención que se merecen, a diferencia de nuestros vecinos más activos,que sí disponen de una visión global. En suma un Plan Eurasia, sumado a los existentes e incardinado en una Estrategia de Política Exterior, habría de contribuir a ese salto de calidad que permitiría a España pasar de potencia (tri) regional a potencia media global con capacidades de gran potencia en ámbitos regionales seleccionados de acuerdo con nuestros intereses. Es un reto que como sociedad creo que nos podemos plantear de forma realista en el transcurso de esta generación. Nos va el futuro, y casi me atrevería a decir el presente, en ello.

Y algunas reflexiones sobre sus futuras líneas de investigación….

… Mis futuros proyectos van un poco en esa línea. Por ejemplo, acabo de terminar otro ensayo para CIDOB sobre las implicaciones del ascenso de China sobre la hegemonía estadounidense. El siguiente paso sería completar una visión panorámica del nuevo teatro del mundo prestando atención a dinámicas particulares pero de alcance mundial. Centrándonos en Eurasia, me interesan las relaciones entre China y Japón; la función de Asia Central como encrucijada histórica y las relaciones triangulares entre Rusia, China y la UE. Soy consciente de que son proyectos amplios que sobrepasan mis capacidades y requieren de una contribución colectiva como la que pueden aportar fundaciones como CIDOB, Casa Asia, las universidades y las excelentes escuelas de negocios con que cuenta nuestro país.

Enlace a la entrevista en la web de la Fundación CIDOB

Sobre el deporte y la política: algunas reflexiones

Esta mañana he tenido acceso a un artículo sugerente en Yaleglobal sobre deporte y política en Asia (algunos sabeis de mi afición por el tema), sobre el que me gustaría compartir algunas ideas, y quizás, generar algo de debate.

Coincido plenamente con el autor del artículo, en que el deporte de competición puede ser un buen ‘marcador’ de elementos económicos y sociales, significativos para un análisis de las relaciones internacionales (ya que este tipo de prácticas son en si mismas relaciones internacionales), aunque no estoy de acuerdo en que también sirva como metáfora suficiente, sobre la que evaluar ‘bondad’ de los sistemas políticos y de organización de la sociedad. Así, obviamente es necesario discrepar de las afirmaciones (algo desafortunadas) de la idoneidad de las ropas islámicas para practicar según que deportes, algo que me parece más fruto del prejuicio cultural, que de la reflexión.

Sin embargo, sería una pena no observar como, por ejemplo, China y Corea del Sur han depositado un mayor interés en obtener buenos resultados en las competiciones deportivas, y por encima de todo, obviar que las victorias tienen una influencia significativa en el orgullo nacional.

En mi opinión, lo que el teatro es a la vida, podría serlo el deporte de competición a la política internacional.

No se identifican, pero nacen en un contexto concreto y con una voluntad definida. Para el observador cítrico, es posible obtener información valiosa, siempre y cuando se mantenga alerta y consciente del nivel de representación ‘metafórico’; es decir, que no caiga en el error de pensar un ciudadano inglés medio, es la suma de Ricardo III y David Beckham.

Ejemplos famosos de la relación entre deporte y relaciones internacionales, podrían ser la diplomacia del Ping-pong, las guerra del fútbol (sirva la referencia, de sentido homenaje Riszard Kapuscinski, fallecido recientemente, como siempre en estos casos, demasiado pronto), la diplomacia del críquet entre India y Pakistán, los embrollos políticos de la final de fútbol China Japón del 2004, la participación conjunta de las dos coreas en los JJOO… todos ellos ejemplos del efecto ‘marcador’ del deporte, y muchos de ellos asiáticos.

Me permito añadir aquí, que aún con mayor fuerza que en otros lugares, el deporte puede ser útil para comprender fenómenos de política internacional en Asia, donde constituye en algunos casos una red de emergencia, de ámbito regional, y suficientemente institucionalizada, que retransmite fenómenos de la zona más allá de lo que son capaces los actuales marcos de cooperación regional.

Y es que una idea que me gustaría proponer al debate, es si, hoy en día, el deporte de competición incorpora elementos deseables para algunos (entre los que me incluyo), y de los que el sistema internacional no ha sido aún capaz de dotarse.


Así, existen normas de cumplimiento universal, gestionadas por instituciones (teóricamente fuera del control de los gobiernos nacionales). En deporte, y a diferencia de otros marcos de relación entre estados, existe un componente de ‘justícia’ (o de injusticia, según como se quiera ver), que permite que el pequeño pueda enfrentarse al grande, en teórica igualdad de condiciones (incluso es un sistema que incorpora la realidad de la injusticia ‘social’, en el teórico esquema de igualdad, con lo que en la práctica es efectivo –es decir, los brasileños acaban jugando al fútbol en Europa por cuestiones económicas, o los países ricos disponen de mejores instalaciones para la práctica deportiva-, por lo que incorpora la desigualdad del sistema). El ejemplo de las competiciones a doble partido (un enfrentamiento en casa de cada uno de los contendientes) es un ejemplo de esta voluntad favorecedora del equilibrio.

Existe un juez, que dispone del poder de decisión según la actuación, y sin condicionantes históricos o políticos: el antiguo vencedor, deberá volver a quedar primero si desea salir nuevamente airoso… y en principio, vence aquél que más desea la victoria (y trabaja para conseguirla), que no siempre, será el mismo.

Como reflexión final, quisera añadir una consideración de tipo antropológico; decir que a mi modo de ver, el deporte ha resuelto mejor que la política (quizás porque ha sido considerado inútil hasta ahora, y por lo tanto, se ha manipulado menos), la relación del individuo con su vertiente más primaria (y me temo, que totalmente vigente bajo la piel de la cultura).

Es decir, (y tal y como afirma John Gray en su último libro), el ser humano tiene instintos que lo diferencian muy poco del resto de los animales, y que en algunos casos, se encuentran reprimidos. La versión idealista de la política, tiende a reprimirlos bajo el manto de un ser ‘cuasidivino’, que debe desterrar sus pulsiones, mediante condicionantes morales o ideológicos (en este sentido, el autor habla de cristianismo y sus derivados, como el marxismo, como modelos en los que el hombre es el centro de la creación y le da sentido), que tienen el objetivo final del progreso científico, que hará progresar a su vez al ser humano ‘moralmente’.

Sin embargo, el libro parte de la premisa que si bien el progreso científico es innegable y poco dado a dar vuelta atrás, este progreso no va parejo con un desarrollo ético y político del ser humano, que tiende a recaer cíclicamente en las mismas pulsiones (como sabemos, el descubrimiento de la rueda es más imperecedero que por ejemplo, el respeto a la vida del prójimo).

La idea -nada halagüeña- que sugiere el autor, es que gracias al progreso científico, cada recaída se produce con instrumentos más mortíferos.

El deporte por el contrario, es el ámbito de expresión reglada y en buena parte inocua, de estas pulsiones (la competencia ‘violenta’, la lucha por la victoria sobre el oponente, el sacrificio personal en pos de un bien colectivo, una cierta selección natural…. elementos a los que, como motor de la especie, nuestro cerebro está bastante más acostumbrado). El deporte acepta estos instintos profundos y las canaliza en expresiones ‘de fogueo’, que no son un peligro para la vida de los individuos.

Las marcas no dejan de batirse año a año, pero nadie atribuye al nuevo plusmarquista, mayores virtudes morales que a su antecesor. En este caso, y en una opinión para el debate, el deporte se adelantaría en algunos aspectos, al sistema internacional de instituciones políticas y jurídicas, en cuanto a su flexibilidad y el logro de imponer la universalidad de las normas.

En fin, una vez lanzada la piedra, procedo a esconder la mano, y os incluyo el artículo publicado hoy en Yaleglobal.

Sport is an age-old metaphor for politics – and Asian affairs analyst Sadanand Dhume looks at the Asian Games in the light of the region’s traditional rivalries. China captured more medals than any other nation, almost three times as many gold medals as runner-up South Korea. China’s geopolitical rival India was ranked eighth, with most of its medals won in more intricate, intellectual games. As emerging powers, China is huge, yet efficient and government-centered, while democratic India is lacking in structured effort. After dominating the games for decades, mature Japan now trails China and feisty South Korea. For Muslim nations, the results of the Asian Games demonstrate that sectarianism, restrictions and intolerance do not make for good training of athletes. Outcomes of sporting events reveal more about levels of confidence and national pride than rhetoric ever could. Still, dominant players of any sport cannot forget that others will struggle to gain, that the greatest contenders never give up. – YaleGlobal

India and Pakistan Get Ready for Cricket
China’s “Peaceful Ascendancy”
Internet Fans Flames of Chinese Nationalism
Learning Globalization From Football

2nd East Asian Summit


El segundo encuentro asiático (también llamado 12 Cumbre del ASEAN), esto es, ASEAN + 3 + India, Bangladesh, Nueva Zelanda y Australia que se celebra en Cebu, Filipinas, empezó mal con la intoxicación de 60 participantes durante la cena de gala por comida en mal estado.

Sin embargo esto no ha sido impedimiento para conseguir sus primeros éxitos con la Convention on Counter-terrorism which allows for easier prosecution and extradition of terror suspects and binds them to share intelligence y con el acuerdo sobre servicios entre la ASEAN y China; un paso más hacia la creación de un mercado único en 2015. Precisamente, los servicios (junto a la agricultura) son el principal escollo de las negociaciones en la OMC.

Otros temas de la agenda son seguridad energética, terrorismo y crimen, gripe aviar, la nuclearización de Corea del Note, la integración financiera y la prevención de desastres naturales, en una segunda cumbre que se espera sea mucho más productiva que la primera. Otro cambio viene marcado por las nuevas buenas relaciones sino-japonesas que tanto significaron para Japón en la anerior cumbre.

India llega a la cumbre en pleno auge económico y con la intención de conseguir un acuerdo de “cielos abiertos” con el ASEAN que acabe impulsando el acuerdo de libre comercio final que se prevee para finales de julio (ese a que la lista negativa de 490 productos, 5% del comercio, parece que se mantendría). Por otro lado, Timor Leste parece que quiere entrar en el ASEAN.

Otro elemento interesante ha sido la propuesta filipina de incrementar las relaciones ASEAN-SCO: Calling the SCO “ASEAN’s immediate neighbor and a potential partner in promoting peace, security and prosperity in the region,” ASEAN leaders said in the Chairperson’s Statement: “We tasked our officials to identify means of strengthening our linkages with the SCO, in addition to the existing arrangement between our Secretariats.”

El ASEAN también tiene su foro social y anti-globalizador. Así es ineresante consultar su declaración Statement of the 2nd ASEAN Civil Society Conference (ACSC II) (diciembre) y la actual (enero) en el que proponen:

In this context we, participants of this conference and members of the Asia-Pacific Network on Food Sovereignty demand and call for the following:

1. DEFEND NATIONAL SOVEREIGNTY AND RECOGNIZE the freedom and rights of peoples and their governments to set their own policies that will protect their political, social, economic and cultural rights towards attaining food sovereignty and sustainable development.

2. STOP BILATERAL AND REGIONAL FREE TRADE talks and reject existing free trade agreements like AFTA, SAFTA, US-Thai FTA, US-Korea FTA, Thai-China FTA, Philippines-China FTA and the Japan-Philippines Economic Partnership Agreement (JPEPA) that result to greater political, social, cultural, and economic deprivation of the common people; environmental degradation; displacement/migration and human rights abuses.

3. NO RESUMPTION of the DOHA Round unless and until existing implementation issues have been addressed (e.g. subsidy reduction),

Finalmente, un excelente artículo sobre la creciente institucionalización del ASEAN en YaleGlobal analiza las dificultades del proceso. En este sentido, el borrador de la carta, realizado por el consejo de sabios ha preocupado a algunos países como Myanmar, ya que, por primer vez incorporaría la posibilidad de sanciones (e incluso la expulsión) de aquellos países que no la cumplieran. “Asean will reject “unconstitutional and undemocratic changes in government”. Es curioso, en este sentido, el silencio que se mantiene sobre el pasado golpe de estado en Tailandia.

El artículo anterior de YaleGlobal que puede ser comparado con este otro del Chicago Tribune sobre la creación de una unión transatlántica. Ambos artículos ponen émfasis en que el fracaso de la ronda de Doha en la OMC, con el bloqueo de la gestión arancelaria a nivel mundial, puede ser un incentivo para profundizar y expandir la integración económica regional. También ambos artículos argumentan que esta integración económica deberá complementarse con cierta integración política, lo cual sería un reto en ambos casos.

Aquí todos los acuerdos y declaraciones de la cumbre y aquí videos de presentación.

Y una anécdota, la PCPO (Presidential Close-in Photographer’s Office), donde encontramos todas las fotos de la presidenta Arroyo.